Cómo escoger las cortinas ideales

La semana pasado os explicábamos los tipos de cortinas que puedes encontrar en el mercado. (Pincha aquí si quieres recuperar ese artículo) Ahora que ya los conoces, vamos a explicarte cuál escoger en cada ocasión. Obviamente esto tiene el factor “me gustan así…” pero hay unas bases que va bien saber. ¡Te las contamos a continuación!

 

La orientación

En primer lugar, descubre la orientación de tu casa. Esto es más fácil de lo que parece. Una opción muy sencilla es coger una brújula y mirarlo, pero como no en todas las casas hay brújula, pero sí Internet… abre google maps, añade tu dirección y aparte de pasar un buen rato escudriñando el barrio, fíjate en la orientación que tiene la fachada de la habitación en la que quieres colocar las cortinas.

Si es a sud o este, vas a recibir mucha luz, quizá te interese tamizarla para que no te moleste. En cambio a norte es mejor optar por tejidos muy finos que dejen entrar el máximo de luz posible, pues hay menos. Hace unas semanas subimos un artículo sobre las mejores orientaciones para tu casa, puedes rescatarlo pinchando aquí.

Las dimensiones de la ventana

Ármate con una calculadora y empecemos a calcular cuantos metros de cortina te hacen falta.

Ancho: Mide el ancho de la ventana o balconera y añádele 30cm, después multiplica el resultado por 2, 2.5 o 3, dependiendo del fruncido que quieras darle

Largo: Dependerá de tu estilo, pero se suele añadir unos 10 cm más de lo que mide la ventana, si quieres que arrastre un poco, algo que queda realmente bonito, 25cm más te darán ese toque.

Las cortinas son un elemento esencial para acabar de cuadrar la decoración de una estancia. Éstas combinan estores y cortinas verticales que arrastran ligeramente por el suelo.

La función que queremos darle

Ya sabes cuántos metros necesitas y la cantidad de luz que va a entrar por esa abertura. Ahora párate un segundo a  pensar qué quieres conseguir con ellas.

  • Aportar privacidad = telas tupidas, una buena opción son los estores, que te permiten subirlo hasta cierta altura para que entre luz pero salvar la línea de los ojos del exterior.
  • Completar el estilo decorativo de la habitación = aquí nos vamos a fijar muy bien en el resto de la habitación, y vamos a intentar poner el mismo color que el resto del textil, como alfombras o cojines.
  • Disimular un defecto de la construcción = esto dependerá del defecto que tenga la habitación
  • Realzar las vistas del exterior= Opta en este caso por un textil muy suave y semitransparente, como visillos o hilo, queda muy bien combinarlo con unas cortinas verticales a lado y lado, pues vamos a enmarcar el paisaje.
  • Filtrar la luz= para esto utiliza colores claros. Los estores blancos tipo screen o de tejidos poco tupidos maxifican mucho la luz, seguirá pareciendo una estancia luminosa, pero sin destellos ni molestias, perfecto para salas de estudio, despachos o salones (para ver mejor el televisor o leer cómodamente). En cambio en una habitación lo que queremos es rebajarla, es decir, filtrarla para reducir la potencia del haz, entonces vamos a optar por cortinajes más pesados de telas tupidas.
  • Jugar visualmente a aumentar o reducir el tamaño de la estancia= como en todo, los colores claros ayudarán a aumentar el tamaño de la ventana así como de la estancia. Poner una cortina muy grande con un color oscuro va a llevarse toda la potencia visual y además va a hacer la habitación más pequeña visualmente. Busca un equilibrio entre el tamaño y el color.
  • Rebajar la sensación de frío= En invierno las cortinas son un aliado casi esencial. Una muy buena opción es contar con dos tipos de cortinas, una tipo estor o de tela más fina y clara para el día y el verano, que dejará entrar la luz y aportaran vaporosidad, y otras de verticales más pesadas. En verano las podemos dejar en los laterales o incluso quitarlas, pero en invierno estas cortinas más pesadas nos van a hacer de “corta vientos”, puede que se cuele algo de frío por los laterales de la ventana, esto lo parará, y por la noche, a parte de aportar privacidad, al correrlas completamente aportarán mayor confort térmico.
Es importante saber cuál va a ser la función de la cortina que vayamos a colocar

La elección del color

Para que queden bien, es primordial acertar con el color o parecerán que no encajan con el resto de la habitación.

La clave para acertar pasa por una primera pregunta: Quieres que pasen desapercibidas o bien darles un papel importante en línea con el resto de muebles? Vamos a ver las dos opciones.

En el primer caso, si lo que quieres es que pasen desapercibidas, quizá porque te interesa más que se vea el exterior o bien por miedo a equivocarte en la elección del color, lo mejor es que hagas una fotografía al tono de la pared y en la tienda de cortinas o al ir a buscar tela, escojas ese color un par de tonos por encima o por debajo. Si la pared es blanca, opta por colores tierra, vainilla o gris claro, aportara elegancia sin ser aburridas.

En este salón las cortinas son un par de tonos más claras que la pared, de un blanco marfil que combina con el blanco hielo del sofá. Todo tiene el mismo color en diferentes tonos lo que aporta planitud pero lo hace elegante
En esta habitación, en cambio, el color vainilla es más subido que el de la pared y se combina con un estor estampado
Uno de los salones de la nueva casa de los Obama utiliza esta técnica. Ajustándose bastante bien el tono de la cortina al de las paredes y dándole el protagonismo al sofá y los sillones.

 

En el segundo caso, si les quieres dar protagonismo, diferéncialas del tono de la pared, ¿cómo? Tomando de base el color del resto de textil. Los sofás sueles ser de tonos más neutros para evitar que nos cansen, pero se suelen combinar con cojines de texturas o colores, escoge uno de los colores que te gusten de los cojines, si coincide con la alfombra, tanto mejor, y escoge el mismo tono o bien varíalo (puedes combinar unos cojines verde oliva con unas cortinas verde amarillento. También puedes combinarlo con los tonos predominantes de un cuadro o bien de algún elemento decorativo llamativo.

El azul oscuro combina con los cojines y potencia la luz, dirigiendo la vista al paisaje
Los colores más llamativos también son combinables. En este caso se usa el mismo rosa chicle para el sofá, las cortinas y detalles de la mesita. Pese a la cantidad de color que hay, todo combina.
El tono grisacio de las cortinas laterales, combinado con unos visillos blancos hasta el suelo, combina perfectamente con la colcha, blanca y con un estampado gris oscuro. El toque de color en este caso lo aportan los cojines amarillos
Volvemos a lo mismo, cortinas y cojines, las primeras con un estampado muy veraniego y lleno de vitalidad, los segundos de tejido liso. La combinación de ambos es muy elegante y fresca

 

El mundo de los estampados

Obviamente, no te olvides del mundo de las texturas, los estampados y los dibujos, pueden dar mucho juego. Pero cuidado con pasarte. Una estancia muy recargada de estampados diferentes puede resultar caótica.

Si el sofá ya es estampado, o la colcha de la cama, opta por cortinas lisas. Si tienen un estampado muy grande, como flores, puedes combinarlo con una cortina base con florecillas pequeñas de tonos muy claros y una cortina lateral más pesada con un tono más subido y de textil liso.

Si no lo terminas de ver claro, deja un comentario y te ayudaré.

Quizás el estampado no es el mejor del mundo, pero nos sirve para enseñar la idea. Algunos de los cojines del sofá tienen el mismo estampado que las cortinas. En este caso le faltaría algún cojín de color más intenso para que la paleta no fuese tan plana, un verde lima, o amarillo quedaría bien.
El mismo caso pero con estores. La combinación y proporción de colores es más acertada esta vez.
Si una de las paredes ya tiene un estampado muy llamativo o tiene un papel protagonista, como esta habitación infantil, es una buena idea dejar las cortinas lisas. Idea: en cuartos infantiles quedan muy bien los tejidos vaporosos, pero intenta añadir un elemento extra más tupido para que cuando haya luz (siestas, madrugadas…) pueda seguir durmiendo sin que le moleste.
También podemos optar por escoger una textura más pequeña y sutil

 

La norma

Salones y dormitorios: Todos los tipos son válidos, estores, cortinas verticales, paneles japoneses…

Para terminar, te explicaré la norma no escrita que existe a la hora de escoger el tipo de cortinas. Utilízala si no ves claro qué tipo de cortina usar.

Cocinas: estores o visillos con telas translucidas y mecanismos fáciles de desmontar para limpiar.

Baños: estores enrollables o visillos si no existe la posibilidad de mirones.

 

Espero que te haya servido de ayuda. Recuerda que siempre puedes preguntarme lo que quieras, intentaré responderte lo mejor posible para resolver tus dudas, y que qienes un artículo aquí sobre tipos de cortinas.

 

Verònica Martín. Interiorista y decoradora