Bajo comercial convertido en loft en Terrassa


Siempre hablamos de reformar casas que se han quedado anticuadas pero… de vez en cuando también se rehabilitan bajos Comerciales y se convierten en espectaculares lofts como es el caso de éste en Terrassa. Un proyecto realizado por Egue y Seta en 2013 que, sin duda, no deja a nadie indiferente.

Con un fuerte concepto de jardín interior y efecto pecera, se ha hecho una intervención de interiorismo muy coherente y con resultados espectaculares, con toques Industriales y modernos, al más puro estilo loft neoyorquino en plana Terrassa.

Vista des del salón hacía la planta abierta que engloba el comedor y la cocina

Se accede a la vivienda por una puerta doble de madera maciza de iroco barnizado, que nos adentran en un espacio con una explosión de vegetación. Des de aquí ya se aprecia la combinación de materiales, des de microcemento y aceros inoxidables, hasta la cálida madera de roble crudo y la pared de ladrillos recuperada.

Vista des de la entrada

El salón se diferencia del pasillo por la altura, ya que se ha excavado unos centímetros. Este detalle hace que el espacio gane en amplitud visual, puesto que ningún elemento hace de barrera, y permite que nuestra vista llegue hasta la cocina, en el fondo de la planta abierta.

El salón se encuentra a un nivel más bajo que el resto de la estancia.

Uno de los escalones de este salón sirve a la vez de sofá modular en U tapizado en terciopelo color cemento. Siempre os comentamos la importancia de los cojines en cualquier intervención decorativa, y aquí hay un claro ejemplo de su importancia.

El cambio de cota aporta amplitud

 

El comedor se encuentra al lado del salón a cota de entrada. Lo preside una fabulosa mesa de Bedrock Plank A, que puedes encontrar en la casa Riba 1920. A su alrededor, las Eames Plastic Side Chair DSW de Vitra con patas de madera y cuerpo en color gris.

Las sillas de los Eames, todo un clásico con mucho carácter

Vista del comedor des del salón

Vista del comedor des de la cocina, donde se aprecian el recibidor y el pasillo a la parte derecha, y el acceso al dormitorio a la izquierda

 

Y para darle ese toque loft, una moto de coleccionista restaurada por la familia.

La moto de coleccionista le aporta un toque muy personal a la estancia

En último plano encontramos la cocina, donde el acero inoxidable ofrece un aspecto de cocina industrial, limpia y práctica. El metal contrasta con las superficies de madera tratada, que aportan el toque cálido de contracte. Los electrodomésticos que la componen, como la cafetera integrada, las placas de unducción inteligente o el frigorífico americano Liehber, son el sueño de muchos amantes de la buena cocina.

Vista general de la cocina

Vista frontal de la cocina.

Vista des de dentro de la cocina hacia el comedor donde se aprecian los recorridos de la vivienda.

Vista des del interior de la cocina hacia los muebles altos.

Las persianas de lamas horizontales combinan muy bien con el resto del espacio. Para saber más sobre cortinas pincha aquí

Detalle de la despensa

Se han cuidado todos los detalles

La isla se ilumina con dos lámparas Lindse de Francisco Segarra. Ésta sirve de superficie de trabajo, de almacenaje, como punto de reunión o barra de desayuno con  sus 5 taburetes metálicos Bofinger de la misma marca.

La isla de la cocina

La pared de ladrillo restaurada se ha bañado con tres haces de luz que la vuelven protagonista y reflejan la historia de sus muros. Al final de este pasillo encontramos las estancias más privadas del loft, separadas por una puerta de roble macizo sin tirador.

El dormitorio destaca por su distribución. En la que el cabecero sirve a las veces de separador con el vestidor. Se trata de un espacio sencillo pero lleno de detalles que dan como resultado un cuarto elegante y moderno con materiales honestos y tratamientos limpios.

Vista general del dormitorio

Detalle del cabecero

Vista del baño des de la cama

Vista general des de la puerta del vestidor

 

El cabecero se ha confeccionado a medida con roble natural en la parte inferior, que sirve a la vez e mesita de noche y una rejilla de alcantarillado en la parte superior. En la cara posterior, este cabecero se convierte en el zapatero. En el vestidor encontramos líneas depuradas y un tono más subido que el resto.

La moqueta convierte el suelo en una superficie perfecta para caminar descalzo.

Vista del vestidor. Una de las pasiones de la pareja es coleccionar zapatillas de deporte

A un lado de la cama se encuentra un sofá Chesterfield de piel color tabaco y acabado en capitoné de Francisco Segarra, combinado con dos cabezas de reno fabricadas en textil de Luzio.

Vista del sofá chesterfield de piel

 

Una pantalla retráctil y el proyector, permiten a la pareja ver sus películas favoritas des de la cama, y cuando no se está utilizando, las vistas al jardín central que se ven a través del baño, ofrecen un paisaje perfecto.

En el baño, priman la sensación de amplitud, la luminosidad y la vegetación que se cuelan des del patio central. Lo define una planta rectangular bastante alargada, donde se distribuyen los diferentes elementos de manera simétrica. Dos inodoros de Roca y dos tocadores completamente simétricos ofrecen espacio propio a cada uno. Los separa un amplio plato de ducha compartido en el que darse relajantes duchas efecto lluvia.

Baño de la suit

En la parte posterior, un banco de hormigón acoge la grifería de Cosmetoda, en acero inoxidable, la cual atraviesa las mamparas de cristal y se convierte así en encimeras de lavabo.

El baño se abre al patio interior por un gran cristal

La ducha es común, pero cada uno tiene su pica y su inodoro

Cuando se atraviesa el dormitorio, el pavimento de madera sirve de guía para llevarnos hasta la zona de despacho, donde encontramos el mismo cambio de nivel de suelo que en el salón. Destacan los planos en blanco, solo rotos por una plancha de acero corten que aporta profundidad y añade textura al espacio, el cual combina perfectamente con los sofás artesanales de piel y respaldo de lana gris que hay sobre palés móviles. Des de aquí podemos gozar también de vistas a ese maravilloso patio interior.

Cambio de cota de suelo

Vista del patio interior con vegetación autóctona

El pasillo conduce hacia la entrada y el espacio abierto del salón

Des del pasillo se accede al baño de cortesía

Completando el recorrido de la casa, se ubica el aseo, escondido tras una puerta corredera con revestimiento de arcilla esmaltada. Se abre completamente al jardín, convirtiéndose en un espacio amplio y desenfadado, que nos permite lavarnos las manos en un lavabo de tipo peana con grifo de suelo niquelado de Muse-catalano mirando al exterior

El baño de cortesía también tiene vistas al patio interior, aunque la zona más privada queda protegida de las miradas

El pedestal esta enfrentado al jardín

La vegetación e sun protagonista en toda la casa

Las fotografías de este artículo son de Víctor Hug

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Veronica Martín Pons, interiorista y decoradora

 

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