Como sobrevivir a una mudanza; la llegada a tu nuevo hogar


La semana pasada vimos cómo preparar las cajas de la mudanza. Esta veremos que debemos hacer al llegar al nuevo hogar y tenerlo todo controlado. Sí, el reto de hacer una mudanza y no morir en el intento sigue, pero ya queda menos para acabar! Así que lee con atención estas pautas y en menos de lo que esperas estarás descansando en tu nueva casa.

  1. ¿Qué hago al llegar?

Lo más importante es no estresarte. Recuerda que has trazado un plan así que no te preocupes, lo tienes todo bajo control.

Antes de que llegue el camión de la mudanza, pega un papel en cada estancia con la letra que corresponde a las cajas. De este modo, cuando lleguen tus cosas, les podrás decir a los transportistas dónde deben colocar cada objeto. Esto te ayudará muchísimo a optimizar el espacio y no tener que mover las cosas mil veces.

Si puedes, indícales dónde exactamente tienen que ubicar cada cosa, eso que te ahorrarás después de mover. Recuerda que a ellos les da igual un sitio que otro, pero después puedes quedarte sin refuerzos y costará el doble.

Es muy importante que revises que esté todo, tanto si has contratado a alguien como si lo has hecho tu mism@. Cuenta las cajas, recuerda que tienes un inventario que te chiva cuántas cajas hay de cada letra. Tómate tu tiempo para no tener un disgusto más tarde.

Revisa que esté todo correcto

Repasa la lista del inventario.

  1. ¿Qué va primero?

Lo primero que tienes que descargar, o pedir que descarguen, son los muebles voluminosos. Una vez éstos estén colocados donde tú quieres, entra las cajas y colócalas de tal modo que dejen circular.

IDEA: Si tienes hijos pequeños, pide a alguien que se ocupe de ellos. Así podrás dedicarte a la mudanza al 100%. Si no es posible, mándales hacer trabajos mecánicos como colocar libros.

  1. La hora de desembalar

Una vez que los muebles ya están como querías, toca abrir las cajas. Recuerda que tienes un albarán que te va a ir indicando que hay dentro de cada caja, así que puedes decidir cuál es más importante.

Lo mejor es empezar por aquello que suelas utilizar, aunque signifique no empezar por la caja “C1”.

A medida que vayas sacando el papel de periódico y burbuja, tíralos en una bolsa de basura. Desmonta las cajas y apílalas una encima de la otra para recuperar un poco de espacio. Es muy alentador ir viendo como desaparecen las cosas del medio, y si dejamos las cajas montadas esa sensación no se nota igual.

No te dejes dominar por el cahos. Desmonta las cajas a medida que las vayas vaciando

No te dejes dominar por el cahos. Desmonta las cajas a medida que las vayas vaciando

  1. La colocación, mejor si es la definitiva

Si puedes, ve colocando las cosas en su sitio definitivo para no tener que trabajar dos veces. Para ello, dale un vistazo a la estancia antes de abrir la caja y hazte un croquis mental de dónde pondrás cada objeto, si ya lo tienes claro, luego irás mucho más rápido.

Por ejemplo, los libros suelen ocupar unas cuantas cajas, puesto que cómo te habíamos contado, pocos libros en cajas pequeñas se transportan mejor, así que si empiezas por acomodarlos en su sitio, tarea que se hace rápidamente, verás cómo en un momento tienes más espacio libre para moverte.

  1. La celebración

No olvides que, sea por lo que sea, acabas de empezar una nueva etapa en tu vida. Y toda nueva etapa debe tomarse con buen pie, así que haz un buen brindis y celebra el cambio. ¡FELICIDADES! Has sobrevivido a tu mudanza.

Celebra tu nuevo hogar como se merece!

Hora de celebrar el trabajo bien hecho! Felicidades

 

Verònica Martín, Interiorista y decoradora

con la colaboración de Conce Pons, Agente Inmobiliario