Dulce y pequeña navidad


¡La navidad ya está aquí! Y con niños en casa aún es más mágica.

Los mayores nos esmeramos en que todo esté perfecto, cambiamos textiles, colocamos el árbol de navidad con todas esas piezas preciosas que hemos ido comprando a lo largo de los años, algunos montan un belén que esperan que este año sí…sea estático y los reyes magos no hagan un recorrido por toda la casa… Si es que no aprendemos nunca.

Hub inmobiliario os propone un plan alternativo. ¿Qué tal si focalizamos la atención de nuestros pequeños terremotos para que el caos no sea tan generalizado?

Nuestra primera propuesta es de árbol de navidad. A ver, seamos sinceros, ¿a qué niño no le gustan las cosas brillantes que cuelgan del árbol? Pero aun así no son tontos, intuyen que no deberían tocarlo pero algo tendrán que hacer los pobres. Así que ¿qué tal si ponemos uno a su altura, interactivo y sooooooolo para ellos. Un árbol que se pueda cambiar cada día (o cada cinco minutos, esta opción es más realista). Pero ehhhh, tranquilos, no nos importa porqué es SU árbol.

Es muy fácil, compra textil que sea aterciopelado y velcro en una mercería. Con el textil de color verde recorta un árbol en la forma y tamaño que prefieras, aconsejablemente que el niño pueda llegar hasta arriba, pues algo indispensable en un árbol es la estrella en el tope. Con textil de otros colores recorta Objetos varios, regalos, bolas, calcetines, y si es posible sería perfecto que tus hijos te ayudarán en esta tarea. Después cose en la parte trasera de cada objeto la parte puntiaguda del velcro para que puedan enganchar y desenganchar a sus anchas.

Con un árbol tan molón ¿Quién va a fijarse en ese otro?

árbol infantil de fieltro

Con un árbol así, nadie se fijará en «ese otro»

Para niños aún más pequeños existe una alternativa muy bonita, estoy segura de que este tipo de árboles se venden en tiendas, pero también podemos hacerlo nosotros en casa. La base es igual que en el caso anterior, pero necesitaremos algún tipo de estructura para rigidizar el árbol, ya sea cartón, o un cono que hayamos visto en alguna tienda y podamos forrarlo.

Árbol para bebés

La verdadera cuestión es…si disfrutará más el bebé poniendo cosas o nosotros viéndolo

Para los más activos, ¿qué os parece si creamos un juguete diferente?

En este caso es un árbol de cartón pintado (cosa que podemos hacer con ellos) y con una serie de agujeros que tienen pintados un color, que corresponde a los colores de las bolas de plástico). La gracia está en jugar a introducir la bola de color rojo en el agujero rojo. Pero podemos hacer  variaciones, podemos crear una variación del juego de las formas y recortar triángulos, cuadrados, estrellas…

Árbol interactivo

Otra cosa que les encanta a los niños es el belén. Les encanta moverlo e interactuar con las figuras ¿para eso están no?

La cuestión es fácil, si no queremos que toquen el que tenemos para las visitas, démosles uno que sí puedan manipular.

Hay figuritas de belén a prueba de niños pero un buen truco es seguir con el concepto de pared, porqué así nos aseguramos de que no se queda ninguna figura suelta por ahí.

De cartón, de madera con imanes, de fieltro…las posibilidades vuelven a ser infinitas y la creatividad la reina de la fiesta.

Belén de madera

Lo divertido es hacer tus propias figuras

Belén de fieltro

 

Esta navidad dale un giro a las normas y hazte con el control… dándoles el control a ellos sobre sus propios elementos navideños.

Espero que te haya gustado este post!

 

Verònica Martín, interiorista

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